
Por: Frente QR
Decretar a laguna Nichupté como Área Natural Protegida ayudaría a mantenerla a salvo de las amenazas ambientales que cada día aumentan más, sin embargo, fueron las mismas malas prácticas que desde hace años la dejaron sin esta oportunidad, ya que dejó de tener las condiciones de salud que son necesarias para que una declaratoria de este tipo prospere.
El cuerpo de agua ya está tan impactado que no califica para ser un ANP, pues en ella hay descargas clandestinas de aguas residuales que generan contaminación, es utilizada por cientos de embarcaciones y hay en camino proyectos que podrían impactarla más, como la construcción del puente Nichupté.
Hasta ahora, el cuerpo lagunar ha aguantado los embates de decenas de construcciones en sus orillas, las actividades náuticas, la pesca, las escorrentías de aguas contaminadas que llegan desde la zona urbanizada, las descargas de drenajes, pero todavía falta más, pues los proyectos para hacer hoteles, restaurantes y todo tipo de negocios a la orilla de la laguna siguen aumentando.
Muchos de estos proyectos están cerca o sobre la zona de manglar, los cuales sirven como especie de filtro para que el agua llegue menos sucia a la laguna; aunque los promoventes de los desarrollos ofrecen hacer reforestación para saldar los daños al manglar, finalmente, la costa de la laguna queda desprotegida.
